Moscas: Se desarrollan y alimentan en medios húmedos y ricos en bacterias en descomposición (desperdicios, basura, excrementos, etc). Pueden cargar gérmenes y bacterias generando enfermedades intestinales infecciosas como diarrea, tifoidea, disenteria, etc.

Jejenes: Pueden encontrarse en interiores o exteriores. También en áreas rurales.
Pueden morder provocando picaduras dolorosas y, en algunos casos, causando reacciones alérgicas con edema, fiebre y enrojecimiento del área afectada.

Mosquitos: Son atraídos por el calor, la luz, la humedad, los colores brillantes y los olores dulces. Sólo las hembras pican porque necesitan de la sangre del hombre o de los animales para su reproducción. Al picar provocan picazón y dejan ronchas que pueden ser dolorosas. Pueden transmitir el dengue, la malaria, etc.